En Tossa de Mar buena parte de las piscinas no son de una sola familia: son de una comunidad de vecinos o de una vivienda que se alquila por semanas en temporada alta. Eso significa que el agua tiene que estar bien todos los días, no solo cuando uno se acuerda. Nos encargamos del calendario, del agua y de los equipos con un plan anual y precio cerrado.
Entre la Vila Vella y la Platja Gran, Tossa concentra viviendas turísticas, apartamentos de temporada y comunidades con piscina compartida que se llenan de gente entre junio y septiembre. En las calles estrechas del casco antiguo el acceso para equipos grandes es más complicado, y en las urbanizaciones de la zona, como Santa Maria de Llorell o Cala Salions, muchas casas solo se usan unas semanas al año. Con un plan de visitas programadas evitamos que la piscina se descuide entre estancia y estancia, o que una comunidad entera se quede sin agua en condiciones justo en el puente de agosto.
En Tossa, la piscina casi nunca depende de una sola persona. Adaptamos el plan según se trate de una comunidad o de una vivienda de alquiler.
Comunidades de vecinos
Para administradores y presidentes de comunidad que quieren un servicio fijo, con presupuesto claro para la junta.
Alquiler turístico y temporada
Para propietarios que alquilan por semanas en Tossa y no pueden permitirse una piscina turbia el día de entrada.
«Somos ocho vecinos y nadie se ponía de acuerdo en quién llamaba al piscinero. Al final la piscina comunitaria pasaba semanas sin revisar.»
«Alquilamos el apartamento cada sábado en verano y llegábamos justos a limpiar la piscina antes de que entrara la siguiente familia.»
«Nuestra casa está en Santa Maria de Llorell y solo venimos algunos fines de semana. Cuando llegábamos, el agua ya llevaba tiempo sola.»
En una comunidad, el problema suele ser de coordinación: nadie asume el seguimiento y el agua se descuida entre junta y junta. En una vivienda de alquiler, el problema es de calendario: la piscina tiene que estar perfecta justo el día en que entra gente nueva, sin margen. Un plan de visitas fijas resuelve los dos casos antes de que se conviertan en una queja de vecino o en una mala valoración online.
Un calendario fijo para tu comunidad o tu vivienda de alquiler en Tossa, con refuerzo en los meses de más rotación de gente.
Control de pH y cloro en cada visita, para que el agua esté clara justo cuando llega el próximo huésped o el vecino de turno.
Vaso, línea de flotación y cestos vacíos en cada paso, para que la piscina esté lista sin previo aviso.
Revisión y contralavados periódicos, clave en piscinas de comunidad que reciben mucho más uso que una vivienda unifamiliar.
Un único importe anual, fácil de presentar y aprobar en la reunión de propietarios, sin partidas sueltas ni sorpresas.
Una fuga o un fallo de depuradora los detectamos en la propia visita, antes de que se convierta en un corte de servicio para toda la comunidad.
Si el uso cambia cada semana (entradas y salidas de huéspedes), movemos las visitas para que encajen con esos cambios.
Arrancamos la piscina antes del primer huésped o de la primera junta de primavera, y la protegemos bien al cerrar la temporada.
Vemos la piscina, si es comunitaria o de alquiler, y cómo varía su uso a lo largo del año.
Te damos un número de visitas y un precio único, fácil de aprobar en junta o de asumir como propietario.
Empezamos el calendario acordado: agua, limpieza y equipos revisados en cada paso.
Vecinos o huéspedes se la encuentran siempre lista. Nosotros seguimos pendientes del calendario.
Damos servicio en todo Tossa de Mar: casco antiguo, zona de la Platja Gran y Mar Menuda, y las urbanizaciones del término municipal. Estamos en Sils, a poca distancia por carretera.
¿Tu comunidad o tu vivienda de alquiler está en otra zona de Tossa? Escríbenos: te confirmamos si llegamos y con qué frecuencia podemos pasar.
Próximamente, fotos reales de las piscinas que cuidamos en Tossa de Mar y alrededores.
Sí. Preparamos un presupuesto único a nombre de la comunidad, fácil de presentar en la junta de propietarios, y un único interlocutor para todo el edificio o urbanización.
No, lo tenemos en cuenta. En la Vila Vella y el centro de Tossa el acceso es más justo que en una urbanización, así que ajustamos el material y el horario de la visita a esa realidad.
Sí, ese es precisamente el caso que más nos piden en Tossa. Ajustamos el calendario a los días de cambio de huésped para que la piscina esté impecable en la entrada.
Porque una piscina de comunidad o de alquiler que se descuida en temporada baja llega a junio con problemas de agua o de equipos, justo cuando menos margen hay para arreglarlos. Las visitas repartidas todo el año lo evitan.
Depende del tamaño del vaso, del número de usuarios y de la frecuencia que necesite. Vemos la piscina primero y te damos un presupuesto cerrado, sin compromiso, pensado para presentar en junta si hace falta.
Cuéntanos si es una piscina de comunidad, de alquiler turístico o de vivienda habitual en Tossa de Mar, y te devolvemos un plan cerrado, sin líos ni compromiso.