En La Selva y el Baix Empordà nos encontramos piscinas de todas las edades: desde vasos con un par de años hasta revestimientos que llevan aguantando quince veranos. Cuando la lámina falla, no todos los casos son iguales: a veces basta con un sellado localizado en una junta o un remate, y otras veces el desgaste es tan general que lo que compensa de verdad es cambiar la lámina entera. Por eso empezamos siempre viendo la piscina en persona: te decimos con sinceridad si tu caso es de reparación puntual o de cambio completo, y solo entonces hablamos de presupuesto.
El alcance del trabajo cambia mucho según el estado real de la lámina. Por eso el diagnóstico va primero, siempre.
Reparación puntual
Una junta que se ha abierto, un roto cerca de un skimmer o una fuga localizada. No hace falta cambiarlo todo.
Cambio completo
Manchas generalizadas, arrugas, textura áspera o una lámina con muchos años a sus espaldas. Toca renovar el vaso entero.
Una lámina que falla no siempre avisa con un charco en el suelo: avisa con un nivel que baja despacio, un color que cambia o una textura que ya no es la misma de antes. Cuanto antes se revisa, más sencilla suele ser la solución y más se ahorra en el conjunto de la obra.
No es un trabajo que hagamos solo en un pueblo: nos desplazamos con el material necesario allá donde haga falta, tanto para una reparación de un punto concreto como para el cambio completo de una lámina.
¿Tu piscina está en otra población de la comarca? Escríbenos igualmente: te confirmamos si llegamos y en cuánto tiempo podemos pasar a verla.
Preparación del vaso, instalación de la lámina y llenado. Así quedó este proyecto en Sils.
Imagen ilustrativa del proyecto · ver el caso completo

Explícanos qué notas en la piscina y en qué población está. Te decimos si es una reparación puntual o un cambio completo, y te damos un presupuesto cerrado.